El NYX Hotel Berlin Köpenick by Leonardo Hotels, situado frente al Castillo de Köpenick en el distrito de Köpenick en Berlín, ofrece alojamiento elegante con vistas al río y cuenta con 190 habitaciones.
El hotel está a un breve paseo de una estación de S-Bahn, lo que facilita excelentes conexiones de transporte público. Entre las atracciones naturales cercanas se encuentran el lago Müggelsee y las colinas Müggelberge, ideales para explorar al aire libre. El histórico castillo se encuentra justo enfrente, mientras que la plaza Alexanderplatz y la Isla de los Museos son fácilmente accesibles mediante tren urbano.
Las habitaciones del NYX Hotel disponen de aire acondicionado con control individual, paredes insonorizadas, armario o ropero, zona de estar, escritorio y caja fuerte. Cada habitación tiene baño privado con bañera o ducha y artículos como champú y jabón corporal. Los huéspedes pueden disfrutar de televisión por cable y satélite en televisores pantalla plana junto con facilidades para preparar té y café incluyendo hervidor eléctrico. Algunas habitaciones ofrecen vistas al río.
Los huéspedes tienen acceso a servicios de bienestar como sauna y gimnasio. El hotel ofrece WiFi gratuito en todas las áreas junto con recepción abierta las 24 horas para mayor comodidad. Las opciones de estacionamiento incluyen garajes privados dentro del recinto con plazas accesibles disponibles. Los espacios gastronómicos comprenden un restaurante que sirve almuerzo y cena además de un bar donde se puede tomar el desayuno o bebidas por la noche a orillas del agua durante los meses más cálidos. Entre otros servicios adicionales están guardaequipaje, taquillas, detectores de humo en las habitaciones así como limpieza diaria.
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Habitaciones: 190Consulta las opiniones de otros huéspedes sobre NYX Hotel Berlin Köpenick by Leonardo Hotels
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El hotel se presentó limpio y moderno, con habitaciones amplias que ofrecían bonitas vistas al río. Las camas resultaron muy cómodas y las almohadas especialmente agradables. El desayuno estuvo bien, aunque algunos productos como el muesli Bircher se agotaron sin ser repuestos. La zona del vestíbulo brindaba un espacio tranquilo para relajarse por la tarde, lejos del bullicio de la ciudad. A poca distancia a pie se encontraba el casco antiguo de Köpenick, con varios restaurantes agradables para elegir.