Ubicado a solo 5 minutos a pie del bulevar comercial Kurfürstendamm, el Hotel Margrit es una casa de huéspedes familiar en el distrito Wilmersdorf de Berlín que cuenta con habitaciones espaciosas con techos altos y comodidades modernas, distribuidas en 26 habitaciones. Este edificio residencial clásico ofrece vistas a la ciudad, a una calle tranquila y al patio interior.
A pocos pasos de dos estaciones de U-Bahn y con convenientes conexiones de autobús a lo largo del Ku’Damm, el Hotel Margrit proporciona un excelente acceso al metro para llegar a todas las partes de Berlín. La propiedad también se beneficia de su proximidad a la autopista A100, con aparcamiento público disponible cerca.
Las opciones de alojamiento incluyen funcionales habitaciones Económicas individuales y dobles equipadas con ducha dentro o baños compartidos justo afuera. Las elegantes habitaciones individuales ofrecen Wi-Fi gratuito, Smart TVs y baños amplios, mientras que las habitaciones dobles cuentan con espacio amplio y mobiliario clásico. La habitación triple dispone de paredes insonorizadas, tres camas, baño privado con ducha y secador así como televisión pantalla plana equipada para servicios streaming.
Los huéspedes pueden disfrutar del servicio a la habitación junto con frigoríficos en las estancias. Otras comodidades incluyen escritorios para trabajar, cunas disponibles bajo petición además de toallas y ropa blanca proporcionadas. Los baños están equipados con artículos gratuitos como champú y jabón corporal. Las instalaciones ofrecen servicios exprés de check-in/check-out, consigna para equipaje y ascensor hasta los pisos superiores donde se encuentran las habitaciones. Hay Wi-Fi disponible en toda la propiedad garantizando conectividad sin interrupciones.
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La ubicación resultó muy práctica, con acceso sencillo al metro y a varias paradas de autobús, además de contar con restaurantes cercanos. La habitación se mantuvo tranquila y limpia, equipada con un pequeño frigorífico y un ventilador que ayudaban a la comodidad. El desayuno fue sencillo pero suficiente, ofreciendo buenas opciones para empezar el día. La comunicación con el personal funcionó sin problemas, incluso para coordinar la entrega de llaves en llegadas tardías. También había un supermercado cerca del hotel, lo que facilitaba hacer compras rápidas durante la estancia.


