El Hotel Carolinenhof, situado en el centro oeste de Berlín, cuenta con una conexión directa subterránea a Kurfürstendamm y al Zoologischer Garten, y dispone de 50 habitaciones. Este bed & breakfast familiar ofrece modernas habitaciones y apartamentos con cocinas americanas totalmente equipadas y balcones, además de internet inalámbrico de alta velocidad gratuito en todas sus instalaciones.
A solo unos pasos de una estación de metro, el hotel facilita el acceso a las tiendas y atracciones principales de Berlín. Los huéspedes se encontrarán a un paso del Kurfürstendamm y cerca del Zoologischer Garten, lo que permite explorar cómodamente los puntos clave de la ciudad.
Las habitaciones cuentan con una o dos camas según la configuración, suelos alfombrados y baños privados equipados con duchas tipo walk-in. Cada alojamiento incluye televisor plano con canales por cable, facilidades para preparar té y café (incluyendo hervidor eléctrico), calefacción, escritorio de trabajo, caja fuerte, toallas, ropa de cama y artículos de aseo gratuitos. Los balcones ofrecen vistas al jardín para mayor relajación.
El Hotel Carolinenhof ofrece numerosos servicios como servicio a la habitación y opciones de lavandería. Dispone además de aparcamiento privado en las instalaciones junto con servicio para guardar equipaje. La propiedad cuenta con un amplio jardín equipado con mobiliario exterior que incluye terrazas y soláriums donde los huéspedes pueden descansar tras visitar la ciudad. También hay sauna para el bienestar personal mientras que la cobertura WiFi abarca todas las áreas del hotel. La recepción está abierta las 24 horas para garantizar asistencia en cualquier momento.
En la página germany-berlin-hotels.com, puedes conocer nuestra oferta, ver fotos y leer opiniones auténticas de otros huéspedes.
Habitaciones: 50Consulta las opiniones de otros huéspedes sobre Hotel Carolinenhof
¡Todas las opiniones en un solo lugar!
El personal, atento y profesional, garantizó un ambiente acogedor durante toda la estancia. Las habitaciones estaban limpias y espaciosas, con camas cómodas y hervidores para preparar té o café. El desayuno incluía varias opciones caseras que se servían en una sala luminosa con aire de jardín de invierno. El hotel contaba con ascensor y se ubicaba en un barrio tranquilo, cerca de estaciones de metro. Las duchas ofrecían buena temperatura y presión del agua, lo que resultó muy agradable.
