El Hotel Adlon Kempinski Berlin, un hotel de 5 estrellas situado en el distrito Mitte de Berlín, se encuentra junto a la emblemática Puerta de Brandeburgo y cuenta con un restaurante galardonado con dos estrellas Michelin y una galería comercial. Este legendario hotel ofrece 382 habitaciones, algunas con impresionantes vistas a este histórico monumento.
A poca distancia a pie, los huéspedes pueden llegar a Pariser Platz, al Memorial del Holocausto y al Checkpoint Charlie, todos ellos ubicados a menos de diez minutos caminando. Su ubicación central facilita el acceso sin esfuerzo a las principales atracciones de Berlín.
Las habitaciones desprenden sofisticación gracias a su mobiliario antiguo combinado con detalles extravagantes y baños revestidos en mármol. Cada alojamiento dispone de aire acondicionado, zona de estar, escritorio para trabajar, caja fuerte y chimenea. Los huéspedes disfrutan además de baños privados equipados con ducha y bañera, así como instalaciones para preparar té y café.
El Hotel Adlon Kempinski ofrece amplias instalaciones wellness que incluyen piscina cubierta disponible durante todo el año, sauna, baño turco, salón spa con diversos tratamientos y opciones de masaje junto con gimnasio. Las opciones gastronómicas comprenden un elegante restaurante acompañado por un bar y un bar junto a la piscina, además están disponibles servicios como Wi-Fi gratuito en todo el edificio, garaje, traslado al aeropuerto, servicio de concierge, consigna para equipajes, lavandería y limpieza en seco. Entre otras comodidades destacan puntos de recarga para vehículos eléctricos, cajero automático en el lugar, cambio de divisas así como check-in/check-out exprés.
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La ubicación fue inmejorable, muy cerca de lugares impresionantes y con transporte público accesible. Las habitaciones resultaron amplias, limpias y con detalles cuidados que hicieron la estancia más cómoda. El desayuno ofreció una buena variedad de productos de calidad, acompañado por un servicio atento. El personal se mostró siempre amable y dispuesto a ayudar en todo momento. Además, el hotel contaba con una zona de spa y piscina muy relajante, junto a un elegante bar en el vestíbulo donde se disfrutaba música en vivo al piano.